sábado, 1 de marzo de 2014

Los Sueños- Parte Final



P: ¿Puede una persona, mientras duerme, estar “en rapport” con una entidad del Devachán?

R: El único medio posible de comunicación con las entidades del Devachán, mientras se duerme, es por medio de un sueño o una visión, o durante el estado de trance. Ningún ser devachánico puede descender a nuestro plano; somos nosotros, o más bien, nuestro Yo interno quien tiene que ascender hasta el suyo.

P: ¿Cuál es el estado mental de un beodo, durante el sueño?

R: No es de verdadero sueño, sino de un pesado estupor; no es un descanso físico, sino algo peor que el insomnio y que rápidamente mata al beodo. Mientras dura ese estupor, como también durante su ebriedad, en el estado de vigilia, todo gira y da vueltas en su cerebro, produciendo en su imaginación y fantasía horribles y grotescas formas, en continuo movimiento y contorsiones.

P: ¿Cuál es la causa de las pesadillas, y por qué los sueños de las personas que sufren de
consunción avanzada, son a menudo placenteros?

R: La causa de las primeras es simplemente psicológica. La pesadilla proviene de la opresión y dificultad en respirar; y la dificultad en respirar creará siempre una sensación de opresión y producirá una sensación de inminente calamidad. En el segundo caso, los sueños se vuelven placenteros porque el consuntivo se siente cada día más separado de su cuerpo material y, en proporción, más clarividente. A medida que la muerte se aproxima, el cuerpo se consume y cesa de ser un impedimento o barrera, entre el cerebro del hombre físico y su Yo Superior.

P: ¿Es bueno cultivar los sueños?

R: Es mediante el cultivo del poder denominado “sueño” que se desarrolla la clarividencia.

P: ¿Existe algún medio de interpretar los sueños, como por ejemplo, las interpretaciones dadas en los libros de sueños?

R: Ninguno, excepto la facultad clarividente y la intuición espiritual del “intérprete”. Cada Ego que sueña difiere de los demás, del mismo modo que ocurre con nuestros cuerpos físicos. Si todo en el Universo tiene siete claves para su simbolismo en el plano físico, ¿cuántas más claves no tendrá en los planos superiores?

P: ¿Existe algún método para clasificar los sueños?

R: De un modo general, podemos dividir los sueños en siete clases, y a su vez, subdividir éstas. Los dividiríamos así:

1) Sueños proféticos. Estos son impresos en nuestra memoria por el Yo superior y, por lo general, son sencillos y claros: ya se trate de voces oídas o del vaticinio de futuros acontecimientos.

2) Sueños alegóricos; o confusas vislumbres de realidades captadas por el cerebro y deformadas por nuestra fantasía. Estos, por lo general, son verdaderos a medias.

3) Sueños enviados por Adeptos, buenos o malos; por los mesmerizadores; o por los pensamientos de mentes muy poderosas que se empeñan en que hagamos su voluntad.

4) Sueños retrospectivos; de acontecimientos que pertenecen a pasadas encarnaciones.

5) Sueños de prevención; en los que se trata de advertir a otros por su incapacidad de ser impresionados.

6) Sueños confusos; cuyas causas han sido tratadas precedentemente.

7) Sueños que son meras fantasías e imágenes caóticas; debidos a la deficiente digestión, a alguna perturbación mental, o a parecidas causas externas.


NOTAS:

1Principios: Son los elementos o esencias originales, las diferenciaciones fundamentales, sobre y de las que se han formado todas las cosas. Empleamos dicho término para designar los siete aspectos individuales y fundamentales de la Realidad única universal en el Kosmos y en el hombre. Se han expuesto diversas clasificaciones de los Principios humanos. Tenemos la división en dos, tres, cuatro, cinco, seis y hay por último la clasificación esotérica, o mejor dicho semiesotérica, llamada septenaria, cuyos siete Principios, empezando por el superior, se enumeran generalmente de este modo: 1. Âtman (Espíritu); 2. Buddhi (alma espiritual); 3. Manas (mente o alma humana); 4. Kâmarûpa (alma animal, asiento de los instintos, deseos ni pasiones); 5. Prâna (vida, o sea la porción de Jîva [ vida en el sentido de lo Absoluto] que el cuerpo físico se ha apropiado); 6. Linga Sarîra (cuerpo astral o doble etéreo, vehículo de la vida: y 7 Sthûla Sarîra (el cuerpo físico, moldeado sobre el Linga Sarîra). En rigor, sólo deben contarse seis principios, porque el Âtman o Âtma no se ha de considerar como tal, puesto que es un rayo del Todo Absoluto y es la síntesis de los seis. – (Salvo la nota 3, que es del editor del original inglés, todas las demás notas son del editor de esta versión española, y son tomadas del Glosario Teosófico por H. P. Blavatsky, edición española del año 1916).

2Ego. La Filosofía Esotérica enseña la existencia de dos Egos en el hombre, el mortal o personal, y el superior, divino e impersonal. Al primero se le llama “personalidad”, y al segundo “individualidad”.

3La palabra “soñar” significa realmente “dormitar”; esta última función es denominada en ruso dreamâtj. – N. del editor original.

4 Kriya–SakIi. El poder del pensamiento; una de las siete fuerzas de Naturaleza. La potencia creadora de los yoguis perfectos. Es aquel misterioso y divino poder latente en la voluntad de cada hombre, y que, si no es llamado a la vida, avivado y desarrollado por la práctica del yoga, permanece inerte en los 999.999 de cada millón de hombres, por cuya razón se llega a atrofiar. Es aquel misterioso poder del Pensamiento que, en virtud de su propia energía inherente, le permite producir resultados fenomenales externos, perceptibles. Los antiguos sostenían que una idea cualquiera se manifestará exteriormente si la atención (y la voluntad) de uno está profundamente concentrada en ella. De igual modo, una volición intensa será seguida del resultado apetecido. En el Libro de Dzyan, segunda parte, estancia VII, Nº 21, se lee: “La tercera Raza vino a ser el vehículo de los Señores de la Sabiduría. Creó hijos de la Voluntad y del Yoga, mediante el Kriya–Sakti los creó…”

5Tercera raza. Las razas humanas son siete. Admitida la séptuple naturaleza del hombre, cada uno de sus principios guarda relación con un plano, un planeta y una raza. Las razas humanas nacen la una de la otra, crecen, se desarrollan, envejecen y mueren. De las siete razas cinco han aparecido ya y han completado casi, su carrera terrestre y otras dos tienen que aparecer todavía en esta Ronda. Nuestra quinta Raza–madre existe ya como raza sui géneris y por completo independiente de su tronco padre, desde hace un millón de años. En la tercera (Lemuriana) se desarrolló el órgano de la vista.

6 Luz astral. La región invisible que rodea nuestro globo, como rodea a todos los demás, y corresponde, como segundo “principio” del Kosmos (siendo el tercero la Vida, de la cual, es vehículo), al Linga Sarîra o Doble astral del hombre. Es una esencia sutil, visible sólo para un ojo clarividente. Físicamente, es el éter de la ciencia moderna. Metafísicamente, y en su sentido espiritual u oculto, el éter es mucho más de lo que suele imaginarse.

7 Âkâsa. La sustancia primordial erróneamente identificada con el éter, puesto que es al éter, lo que el espíritu respecto a la materia

8 Self, en inglés. El Ego superior, el Pensador, el hombre inmortal, diferente del yo personal, el Ego inferior.

9 Mânasa–Putras. Nombre dado a aquellos Egos superiores antes que se encarnaran en la humanidad.

10Adepto es aquel que, mediante el desarrollo espiritual, ha conseguido el grado de Iniciación y ha llegado a ser Maestro en la ciencia de la Filosofía Esotérica.

11Jivanmukta. Un Adepto que ha llegado al último estado de santidad y se emancipado de la materia. Literalmente: un liberado o emancipado en vida.

12 Nirvâni, que ha alcanzado el Nirvâna o estado de conciencia nirvánica.

13 Samadhi. Es un estado en que la conciencia se halla tan disociada del cuerpo, que éste permanece insensible. Es un estado de enajenamiento o de éxtasis, en que la mente es por completo consciente de si misma y del cual vuelve ésta al cuerpo con los conocimientos o experiencias que ha adquirido en aquel estado superfísico, recordándolos una vez que se ha sumergido en el cerebro físico.

14 Karma. Ley de causa y efecto o de Causación ética. El Karma no crea ni designa nada. El hombre es quien traza y crea las causas y la ley kármica ajusta los efectos y este ajustamiento no es un acto, sino la armonía universal que tiende siempre a recobrar su posición primitiva. El Karma no castiga ni recompensa; es simplemente la Ley Única universal.

15 Sushupti. Sueño profundo; sueño sin ensueños; aquel estado de ánimo en que las manifestaciones de la mente, experimentadas en el ensueño, están en reposo.

16 Turiya. Un estado de éxtasis (trance) más profundo. Es el cuarto estado de conciencia, el que excede al de sueño sin ensueños, el superior a todos, un estado de elevada conciencia espiritual. (La Voz del Silencio, de H. P. Blavatsky).


17 Kamaloka. El plano semi–material, subjetivo e invisible para nosotros, donde las “personalidades” desencarnadas, las formas astrales, permanecen hasta desvanecerse del todo, gracias al completo agotamiento de los efectos de los impulsos mentales. FIN

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